El hogar nos hace felices, en esos rincones que visitamos todos los días está la esencia de quienes somos, lo que nos llena, lo que nos almimenta el espírtitu y el cuerpo, y aquello que nos hacer recordar esos lugares por los que nuestro corazón late.

 

El origen de la vida juega caprichosamente con los colores, las formas y las texturas. La belleza enigmática de las medusas embelesa; otras como las estrellas se entrelazan buscando la protección que la vida en común da.

 

No escondo que en el desnudo está precisamente esa pregunta que nos hace épica la respuesta frente al desafio de preguntarnos con al alma al desnudo qué se esconde tras la máscara que nos ponemos frente a los demás.

 

Zapatos, a miles, pero hasta en ellos está oculto ese mensaje que solo quien los lleva puede acercarnos. En cualquier caso soñamos con no ser ese Angel caido que que subre por ofrecernos una diferente perspectiva de la belleza.

 

Escondida ante todos en un blacón o burlona limpiando su metálica alma, seres inamimados nos muestran que somos simples marionetas del destino, de ese agua que nunca volverá a pasar junto a nosotros y de ese viento que limpia el polvo de la conciencia.

 

Formas y engaño. Es el rojo de la pasion el que nos inspira a ver lo que la venda nos calla.

 

Nos gusta la idea que el filósofo alemán Inmanuel Kant tiene sobre la representación artística, parafraseándola desde nuestro punto de vista, quedaría: No se trata de fotografiar la belleza, sino de hacer bello lo que se pretende fotografia.

 

¿Permiso para congelar la belleza? Fotos sin permiso. De nadie son, a nadie pertenecen... aunque tengan dueño... aunque tengan color ó incluso si no lo tienen. Con el único permiso de ese momento que el viento y la emoción dejan.

 

Otros trabajos de este grupo enseñan cómo evoluciona el trabajo del coletivo.