John Gurrola
Mi propuesta de fotografías para la exposición ‘Música’ es un esfuerzo por ilustrar visualmente cómo el sonido de la música atrae a todas las personas sin importar la edad o la cultura.
Desde temprana edad, los niños quedan cautivados por los sonidos de la música e incluso muestran un irresistible impulso de moverse al ritmo.
En la juventud se sienten más afines con la música pop de su tiempo. Esto puede deberse al gusto por un estilo musical en particular, de un grupo, o de un músico o cantante por sus caracteristicas propias.
En la edad adulta aprendemos a apreciar otros sonidos más complejos, que provienen de instrumentos con tonalidades especificas, generalmente dentro de una forma orquestada de música.
Estas tres etapas se reflejan en las cinco imágenes presentadas. El deseo de bailar es algo que perdura a lo largo de toda la vida.